Una cosa es ser tolerante, con las personas que amamos o respetamos y otra muy diferente es soportar el abuso de alguien cercano a nosotros.
La paciencia, la tolerancia y la aceptación son temas importantísimos dentro del matrimonio. Son temas en los que deben considerarse seriamente los dos lados de la moneda. Un lado es ser paciente, tolerante y aceptar a la pareja, lo cual involucra la comprensión y el apoyo. El otro lado es decir ¡basta¡ y no apoyar ciertos comportamientos destructivos par él, ella o la relación. Es un asunto de balance.
En realidad la mayor parte de las parejas tratan de comportarse de la mejor manera que pueden. Si se escucha a las personas y se trata de ponerse en sus zapato, es mucho más fácil comprender por qué actúan de una manera u otra. Tal conocimiento despersonaliza sus acciones lo vuelven menos arbitrarios y caprichosos y permiten un mejor entendimiento con la cual la aceptación y la tolerancia se facilita. El primer paso esencial en este tema es dar oídos a la historia de la pareja.
Escuchar detenidamente y tratar de comprender lo que está detrás de un comportamiento irritante que logran sacarnos de quicio. Si se escuchase podrá mantener relación más cercana habrá un mejor entendimiento la pareja y su comportamiento. Esto hará que la persona se vuelva más tolerante y paciente y se darán cuenta de que son capaces de permitir ciertas actitudes del uno hacia el otro sin molestarse.
Una de las barreras más fuertes en contra de la tolerancia, la paciencia y la aceptación es la idea de que podemos controlar a otra persona. Esta idea a destrozado a un gran número de matrimonios. Jamás se ignora que una persona sea como queremos que sea o haga las cosas que queremos que haga, sin un costo muy grave. Las personas son como son y solamente harán lo que quieran hacer.
Por ello, es ridículo pensar que se pueda conseguir su cambio a menos que ellos quieran hacerlo y además, no es posible tomar decisiones por ellos.
Se puede, sin embargo, modelar los tipos de comportamiento que quisiéramos ver en nuestras parejas. Ni las retaliaciones ni los insultos ni el machacar algo cada minuto consigue que se logre nada. En cambio, si se quiere mantener la unión y la relación será necesario pasar por algo ciertas actitudes de la pareja.
Esto no quiere decir que debe aceptarse cualquier cosa de parte de la pareja. La aceptación, la paciencia y la tolerancia tienen sus límites. Necesitan ser evaluados a través de una conciencia clara. Se debe en realidad tener una tolerancia de cero frente a comportamientos destructivos hacia la persona, la pareja o el matrimonio. Actitudes de abuso físico drogas o alcohol, actos criminales, malos hábitos de salud, no deben ser tolerados.
Quizás no logre cambiar el comportamiento de su pareja en estas circunstancias, pero al menos puede reusar a ser co-dependiente. No se debe mentir jamás cuando los demás preguntan sobre moretones, ojos negros y labios hinchados.
Dr. Santiago Añazco Lalama Msc.
Psicólogo Infantil y Psicorehabilitador
Terapeuta Familiar
Sexólogo Clínico
